La amante (2)

Verónica, con dieciséis años, a pesar del complejo que la hizo tomar Alex, era toda una mujer espléndida de cara y cuerpo. En ese momento, en su habitación con Alejandro, estaba arrebatadora, con sus piernas totalmente abiertas y sus labios mayores de la vulva francos al coito, mostrando un sexo muy bien cuidado, ahora limpio de vellos, brillante por la humedad del coito, poseído por un pene grueso y brioso que entraba y salía de ella frenéticamente como deseando destrozarla.
La amante (2)

La amante

-… y tú, Sofía ¿Quieres por esposo a Sergio, para amarlo, respetarlo y serle fiel hasta el fin de tus días? –El joven oficiante, juez de Paz, con una sonrisa socarrona, miraba fijamente a la bonita muchacha vestida con un elegante traje blanco de novia que rehuía sus sorprendidos, grandes y negros ojos de los de él porque lo conoció al instante.
La amante

Salgo a toda prisa del trabajo, ¿Me habré vestido correctamente para la ocasión?, ¿Qué impresión iré a formarle sobre mi personita?, ¿Demasiado sexy, algo atrevida, aburrida, fría e intelectual, muy seria, monja, la chica fresa, engreída?, de cualquier forma no tengo tiempo para meditar más el asunto, ni para intentar un cambio de opinión respecto a la ropa que llevo puesta, corro lo más raido que puedo, hacerlo con tacones no es una de mis especialidades, abordo mi auto y me dirijo a tan anhelada cita.
Entrevista hot a Lilibeth Evenstar

Alguna vez el éxito les ha provocado un sentimiento de culpabilidad? A mi si, pero a pesar de ello, de nuevo me encontraba fuera de aquella enorme oficina. Nerviosa, ansiosa, como siempre un poco molesta por la mirada incriminatoria de la secretaria. Era obvio que sabía lo que sucedía, pero yo no le ponía asunto, ya no me importaba, quizás un poco al principio, pero ahora era una adicción, de esas que te hacen perder la vergüenza ante la opinión de la demás gente.
Pecados en Paralelo (2)

Saldo en Rojo (1)

A Adriana ya la conocía hace algún tiempo. Ella jugaba tenis conmigo hace un par de años, en la misma clase. Nos hicimos amigas, y después de una pelea con su novio, la curiosidad la venció y nos besamos. No fue más. Ok… tal vez unas caricias, pero eso fue todo. Eso hace unos 4 meses. Volvió con su novio, y se fue de vacaciones. Llevaba 2 meses sin verla.
Saldo en Rojo (1)

Ayudé a mi hermana a sobrellevar la enfermedad terminal de su esposo…
Hace varios meses mientras estaba en viaje de negocios en la capital de mi país visité a mi hermana Diana, su marido Daniel e hijo José. Desde el principio, fue una visita interesante. Diana me saludó en la puerta con un abrazo grande y un beso muy caluroso. Nosotros siempre habíamos sido íntimos, pero me sorprendió la intensidad del beso cuando Daniel ofreció su mano sentí un apretón de manos débil.
Una hermana necesitada

Llega un momento en la vida de cualquier mujer, en el que ya no tiene secretos con su amigo Clítoris. Sabe cuando está preparado para la acción y cuando no, cuando quiere suave y cuando caña, cuando sólo quiere caricias remolonas y cuando orgasmos.
Mi amigo Clítoris (4)

El crucero del sexo

La primera parte de este relato ya lo publique, pero lo publico nuevamente ya que incluyo la segunda parte. Ruben se va de crucero por Noruega con su hermana, su novia y la familia de ella. ¿Seran los fiordos lo mejor del viaje?

Tengo diecinueve años, vivo en una gran casa junto con mis padres y dos hermanas más pequeñas, mi madre tiene treinta y nueve, mi padre es industrial y gozamos de muy buena posición tanto económica como social. Las relaciones de mis padres yo diría que es buena aunque no muy activa sexualmente, ya que nunca les veo que se besen o se abracen ni son cariñosos. ¡ Esa es mi opinión¡
El cuarto, con mi madre

Un viaje en subte

Me llamo Christian soy de Argentina Bs As mas precisamente de Caballito.
Esto pasó una vez que viajaba por el subterráneo, iba camino al trabajo cuando en el vagón en el que iba, vi una mujer de grandes tetas que se notaban muy buenas a pesar de la blusa que llevaba, tendría unos 22 años, iba agarrada de un tubo para no caerse.
Un viaje en subte